Hay chinos en mi blog

Al principio insulté a wordpress y a los filtros de spam. Veía mensajes extraños en este blog que estás leyendo. Los borré y cambié el filtro de comentarios basura por uno supuestamente mejor.
Pasaron varios días y aparecieron de nuevo. Me sorprendí. Por curiosidad, los copié y pegué en el traductor de Google. Por la forma de los caracteres, empecé a probar con diferentes idiomas de países asiáticos. Comencé con los idiomas de Vietnam, Japón y Corea del Sur. No hacía falta ser una luz para entender que no eran los correctos. El único idioma que devolvió algo que no era completamente incoherente fue el chino. La opción de chino simplificado, para ser más preciso, se entendía mejor que la de chino tradicional. Aparecían algunas palabras sueltas traducidas como “cuento”, “texto”, “tren”, “pasajeros”, “loco” y “China”
Mi primer instinto, que como me suele pasar resulta equivocado, fue tocar el timbre de mi vecino oriental. Después de varias aclaraciones para que no se ofendiera, le expliqué la situación. Sonrió, me dijo que era raro y después aclaró que no era chino. Le consulté si me acompañaba a preguntar a los supermercados del barrio. Se rió, respondió que no y mientras cerraba la puerta escuché un “suerte”.
No me había dado tiempo de preguntarle a qué supermercado me recomendaba ir o si era mejor empezar por el tenedor libre o la tintorería. El paso inicial lógico había sido adecuado: la charla con mi vecino no había tenido costo político.
En la tintorería tuve una buena conversación, pero enseguida me aclararon que no entendían el idioma. En el tenedor libre me dijeron que lo traducían si cenaba ahí. Mi curiosidad tiene un límite, en este caso llamado avaricia. Me negué. Luego fui a un supermercado y tuve suerte. Conté la situación, un hombre miró los mensajes y empezó a reírse. Me contó que eran mensajes con elogios y que contaban que un profesor de literatura en China había traducido mi cuento. También me dijo que habían llegado a mi blog a través de la búsqueda de imágenes en Google. Los tradujo uno por uno y escribió un mensaje para que yo publique para ellos: 格拉西亚斯,洛杉矶维尔弹指一挥间.
Así que en este acto poco solemne le doy la bienvenida a mis nuevos amigos chinos. Desde Buenos Aires los saludo y los abrazo.

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.