Los mortianos y Minfl

Junto al mar viven los mortianos. Dicen que ahí, en la orilla, se respira mejor. Puede que sea cierto. Alegan que la ciudad los asfixia. Es un argumento válido. Están seguros de su felicidad. De verdad son felices.

De todas maneras, si hay una certeza indiscutible es que no pueden vivir como viven aquellos que los odian. Muchos quieren, aunque no lo reconocerían, pero no pueden. Ellos no se lo permiten y el mundo tampoco.

No desean vivir tal cual viven los que no son mortianos. Sí les gustaría mantenerse con el mismo espíritu con el que habitan la orilla, pero en cualquier lado.

Entre los mortianos hay múltiples posturas, pero son dos las más importantes (y las que tienen mayores adeptos): están los que quieren mantenerse en comunidad y quienes desean probar suerte en Minfl, la gran ciudad en la que son mirados de reojo.

Un poco de amor minflés no muerde, alegan los segundos. Los primeros agarran el manual de los mortianos perdidos, en diáspora o con rumbo incierto y gritan el canto del tercer capítulo: los hombres cobardes no son nada, solo tétricas ilusiones. Cagones. Le están diciendo cagones a los que se van.

La duda no se tolera entre los mortianos. Quien duda es expulsado y se va a donde quería ir pero sufriendo, maldiciendo que al primer mortiano se le haya ocurrido quedarse cerca del mar sin que haya una explicación. Mientras caminan a Minfl siguen sin entender por qué se vive mejor en la orilla.

630x300-mortianos mortianos fugas y obsesiones

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.