Oda al Refresco

Pastillas refresco. Fugas y obsesiones
“Ser solemne es ser solemne. No es parecerlo. Tal vez uno de los dos grandes males de la modernidad haya sido confundir el ser y el parecer. El otro mal son las citas textuales”.
Este es un agradecimiento a vos, 
que escondés los mayores secretos
de la vida y del mundo desconocido,
que hacés de mi boca un fuego
o un humilde témpano de hielo
adivinando qué necesito yo.
Este es un poema a vos,
que nos mostrás el universo cuando
te separan con una tibia caricia de tus pares,
que me pusiste a gente que lo comprende,
para que así yo entendiera todo tu valor,
y también la alegría de efímeramente existir.
Este es un homenaje a vos,
que me enseñaste que la unión prevalece,
que cada adversidad se puede superar,
que en tu sabor mágico la verdad se refugia,
preparada a develarse a quienes te reciben,
y sin rencor frente a los que te ignoran.
Este es un tributo a vos, Refresco,
que me traés el sabor de la vida, 
que me hacés olvidar cualquier tristeza,
y sacar fuerzas para resistir los golpes bajos.
Ya no podés engañar a nadie, Refresco, 
sabemos que sos la definición de felicidad.
Gracias Refresco por mostrarme lo puro
que aún queda en esta tierra condenada,
por hacerme ver que aún sirve conmoverse,
que todavía se pueden lavar las almas.
No resisto, quiero abrir otro rojo paquete, 
y festejar con un brindis simbólico este amor.
Hacés que la maldad parezca un espejismo,
sos la evidencia de que el horror y la injusticia
son nubes pasajeras que el arcoiris hará artísticas.
Y así me voy quedando sin palabras, sin aliento
¿Qué más puedo decirte, amigo mío? Creo que nada,
si cotidianamente tu envidiable destino se cumple.
(para Pitta, Joaco y Bari)

 

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.