Olí un mimo pero siempre es lo mismo

¡Rápido!

Tarde fea en mi auto. Nubes de roca. Miro el papel. En la misma hoja venden pólizas y pócimas.

 

¡Dale!

Tiro la colilla y mi corazón está roído. Hay lío dice la radio. Se confunde con motivar.

 

¡Palo!

La realidad trae ganas de vomitar. El mito es que enterraron un gallo y un gatito en ese palo.

 

¡Segunda parte!

Olí un mimo pero siempre es lo mismo. Estoy pálido. Río para no morir.

 

¡Robá!

Del menú, adicto a lo peor. El fémur se parte y para mí ya no late.

 

¡Tocá!

Quiero matar y cocinar sus costillas. Miro un ladrillo. Cotiza el partido. Quiero otro rito. Veo el silencio.

 

¡Final!

Independiente. Rojo. Olí un mimo pero siempre es lo mismo. Fugas y obsesiones

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.