¿Qué fue de la vida de Dee y del mundo que compartimos? Parte II

qué fue de la vida de Dee y del mundo que compartimos

“Esperame, que soy banca entre los puntos cardinales. Esperame, que el pasado es un atado de imparciales”

Hace unos meses reapareció Dee en mi vida en forma de carta, que era en realidad su única forma (ver Parte I en http://wp.me/p2Zpyb-fl). Gracias a las nuevas tecnologías, esas que no existían en el mundo que compartíamos con Dee en 1996, pude volver a estar en contacto con ella. La agregué como amiga en Facebook, pero aparentemente se volvió un poco desconfiada y me envió un mensaje privado preguntándome si nos conocíamos.

Era una pregunta compleja y difícil de responder en pocas palabras. Le dije que sí, que nos conocíamos de un mundo anterior, de una vida anterior. Se ve que la respuesta le interesó y me aceptó. Antes de escribirle nuevamente contándole específicamente quién era, quise ver qué era lo que quedaba de aquella chica que me escribía por carta a esta mujer que hasta ese momento era únicamente un recuerdo de un tiempo que había olvidado.

Ahora vive en Swansea, otra ciudad de Gales. Es fanática del equipo de  fútbol de la ciudad, siempre que puede va a la cancha o mira los partidos por televisión. Sigue amando el fútbol, el rugby y a los animales: conejos, gatos y loros es lo que se ve espiando a simple vista. Se puede ver que mantiene muy buenos lazos familiares. Es muy expresiva y parece dejar mucha constancia virtual de las pelotudeces reales que hace. La miro y me doy cuenta que su vida es exactamente igual a la de mediados de los 90, pero en formato 2.0.

Hay dos diferencias, en realidad. La primera es que se queja mucho de su trabajo y se queja absolutamente de todo, cuando antes parecía ser muy positiva. La segunda es que es lesbiana.

Sigue aparentando ser esa persona feliz que aparentaba ser hace algo más de quince años. ¿Era realmente feliz entonces y lo es realmente ahora? Parece muy difícil saberlo, las redes sociales construyen un perfil de lo que una persona quiere que los demás sepan de ella y es casi imposible, sin tener contacto personal, distinguir lo falso de lo que no es falso (el concepto de verdad es aterrador).

Intercambiamos algunos mensajes y me pareció que no valoró mi gesto poético de enviarle su carta escaneada. Podría adjudicarlo a diferencias culturales, a diferencias sociales, al factor sorpresa y a muchos motivos que serían válidos, pero supongo que puede haberle afectado la presencia en el mundo actual del mundo que compartimos alguna vez, su viejo yo exigiéndole rendir cuentas a su vida presente.

Sorprendentemente, cuando ya estaba sacando conclusiones sobre qué fue del mundo que compartimos, la balanza se equlibró y ella se entusiasmó cuando le dije de vernos este año. Veré si en el 2013 puedo comprender qué fue de la vida de Dee y del mundo que compartimos o si todo esto fue en vano.

Sigo necesitando entender. Es algo que me carcome por dentro. Por lo menos ahora tengo la garantía de que tendré una posibilidad más de acercarme a algo parecido a una respuesta. Esta historia no termina acá, aunque por suerte sí ya sé cómo sigue.

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.