Un año de Fugas y obsesiones

“el director le prende fuego al cine, no es un mal final…”

El primer post de este espacio tiene fecha del 20 de diciembre de 2011. Hace algo más de un año empezaba esta especie de aventura, recorrido o viaje. Tiene un comienzo claro y un final impredecible.

Son dos textos por mes. Cuentos, historias, intentos de poemas y pseudo reflexiones se van turnando azarosamente mientras son catalogadas arbitrariamente como Fugas ficcionales u Obsesiones cotidianas. Las imágenes que acompañan pueden ser sacadas de internet, tomadas por mí o hechas especialmente por un amigo. Sin dudas estas últimas son mis favoritas y detesto el proceso de googleación, pero a veces no queda otro remedio.

En este tiempo lamentablemente me di cuenta que escribo mejor cuando estoy frustrado. Puedo pensar y pensar y nada se me ocurre. Sin embargo, escribir me resulta simple cuando las cosas salen como no las espero (no me hago más guerrero, pero sí escribo mejor).

Cuando abrí este espacio me dije a mí mismo que con que me leyera un desconocido sería feliz. Luego de un año, no digo que puedo llenar la cancha de Boca haciendo una fiesta de Fugas y obsesiones pero sí que  podría armar algo lindo en una casa con jardín.

Ejemplo de analogía en Fugas y obsesionesHablando sobre este tema, un filósofo contemporáneo especialista en disecar la vida cotidiana me proporcionó la mejor analogía que escuché en mi vida. Me dijo que cuando Lisa Simpson vendió sólo una muñeca “Lisa Corazón de León” se alegró más allá del fracaso del negocio, por lo que el mero hecho de que haya una persona leyendo le da a Fugas y obsesiones su razón de existir.

A veces me pregunto si para que esto sea un espacio de verdad no debería tener un enemigo que me critique e insulte. Descarto rápido ese pensamiento y me conformo con los bots que el filtro de spam bloquea. Pretendo simplemente que esto sea un lugar de expresión al que cada uno que llegue encuentre algo que le interese y se emocione o que al menos le dé curiosidad o se lleve algo.

No quiero hablar mucho de mí, pero sí quiero hacerme un mimo y compartir que un desconocido me contactó y me dijo “leerte me dio ganas de volver a escribir”. Meses después me mandó un texto.

Cuando alguna persona muere desafortunadamente en un accidente, en una situación azarosa con la que nada tenía que ver, la prensa suele hacer un retrato de su vida, destacar todo lo que había hecho de bueno y lamentarse por todo lo que pudo haber sido y no será. Nadie malo muere en situaciones fortuitas.

Cada vez que leo alguna nota de ese estilo pienso en si algún día me tocará a mí y ahí tomará notoriedad aunque sea una frase que yo haya escrito y quizás hasta alguien quiera lucrar con mi cadáver editando todo lo que hay acá, por más que le parezca una porquería. Últimamente estoy diciendo que ando reclutando a mi Max Brod. Las personas que entienden el mal chiste no confían en mí, así que sigo en la búsqueda.

También pienso en mi novela casi sin empezar, que tengo desparramada en archivos de words y en papeles sueltos. Tiene los capítulos 2 y 3 completos y muchos fragmentos de capítulos sueltos. A veces la voy escribiendo en el colectivo. Me alegro y me amargo preguntándome si la disfrutarán o no. La historia empieza en la cancha de Independiente y hay una persona que estuvo buscando a la protagonista durante años para ponerle un papel en el bolsillo con una breve nota escrita a mano.

Además, cuando la reviso e intento avanzar en la escritura, me pregunto si se entenderá lo que no dije en esas palabras sueltas del capítulo 9 que siempre queda pendiente y sin cerrar. Sufro porque no habrá conexión entre el capítulo 12 y el 15 sin que estén los del medio, porque el salto es muy brusco y resulta claro que algo no cierra: un muerto revive y no sé si borrar su asesinato en el capítulo 12 o no revivirlo en el 15. Tal vez alguna vez alguien encuentre en esa muerte un paralelismo con la mía. La dedicatoria de la novela ya está escrita y es para todos los que alguna vez pasaron y para los que seguirán pasando por este humilde y a la vez pretencioso espacio.

Melissa_buys_Lisa_Lionheart. Ejemplo de analogía en Fugas y obsesiones

Sobre Fugas y obsesiones

Blog literario y de híbridos. Fugas ficcionales y obsesiones cotidianas. “Quiero transformar sus vidas en obras de arte, aunque estoy seguro de que jamás se tomarán la molestia de leerlas”.